
Siempre que pienso cuando nos conocemos me da ganas de reír. No sé si todavía te acuerdas. Hacía tanto calor que yo he tenido que dormir algunas horas en el balcón. Decidí poner un colchón en el suelo. El viento estaba muy blando puedo decir que apenas pasaba una ligera brisa que hacía ondear la cortina que yo había colocado allí para que el espacio quedase mas intimo.
Yo nunca había estado en Sevilla, ya me habían dicho que hacía mucho calor y de vez en cuando yo pasaba los ojos por la meteorología de la net pero yo estaba tan lejos de viajar hasta allí que me olvidé un poco.
La lencería que había puesto por lo que vi cuando me desperté, la fui quitando poco a poco, solo hizo falta algo de música para que el strip fuera completo. Bien sobre la asistencia no puedo decir nada, ya que las pocas horas que he conseguido dormir han sido de un sueño bien profundo.
Cuando me deserté ya el sol estaba besando mi cara y me levanté de seguida para mantener el cuerpo fresco porque por los vistos estaba por llegar un día más de calor.
Aparté un poquito la cortina, miré hacia el edificio en frente y veo un hombre mirándome haciéndome señas y entendí que quería hablarme. Yo me escondí un poco tapándome con la cortina porque sin ninguna duda yo no estaba en condiciones para hablar con nadie en aquel momento.
Empecé a pensar si él me había visto durmiendo allí porque su balcón quedaba un poco más alta que la mía. Supe lo que había visto unas horas más tarde.
Ante todo fui tomar una ducha que por señal el agua salía caliente tal era el calor que ya se hacía sentir en aquella hora de la mañana. Escogí para vestir una ropa mucho más ligera que la otra que había vestido en el día anterior. Arreglé un poco el salón y salí a tomar un café y comprar el periódico.
Cuando llegué à la calle me acordé si aquel mirón no estaría por allí. Estaban unos niños jugando y poco más. Eran las 08.30 h!
Me fui sentar en una terraza, ya había comprado un periódico y una revista allí cerca, pedí un café doble y empecé a leer las noticias. Había un sosiego, una paz, se oían solamente algunas golondrinas chillando en un naranjo florido allí cerca. Que aroma de las flores de azahar ¡!
Cuando yo estaba pensando y leyendo, sentí que alguien llegaba cerca de mí y empecé primero dirigiendo mis ojos de bajo para arriba, lentamente, no tenía gana de hablar o tener que dar atención a ningún vendedor. Cuando levanto los ojos te veo sonreír hacía mi y reconocí de seguida mi vecino de enfrente. Eras tú!
Lo que vengo de recordar no sé si alguna vez te conté, de lo que viene enseguida, no voy hablar de eso ahora. Son recuerdos de unos días muy felices, de mucha complicidad, como si nos hubiéramos conocido ya hace mucho tiempo.
No hemos vuelto a encontrarnos, el teléfono y la net han sido los medios de comunicación entre nosotros ya pasaron unos meses.
He vuelto esta mañana a la misma terraza. Aún falta un cuarto de hora para nuestro nuevo encuentro…
¡Claro! Si vas provocando así a los vecinos de enfrente, no me extraña que conozcas a muchos.
ResponderEliminarHabría que ver cómo estabas cuando te dormiste.
¡Ja, ja, ja, ja!
Besos.
AJAJAJJAJA FLOR ME ENCANTA TU MANERA DE ESCRIBIR COMO TE HABRAS DORMIDO AMIGA
ResponderEliminarBESOS
Sonho quente aquece o coração.
ResponderEliminarBeijo.
Que historia tan bonita y romántica. Será el embrujo de Sevilla…. que tiene algo especial.
ResponderEliminarQue haya muchos encuentros para contar… Flor
Un beso
Me encantó. Y por fin pude entrar en tu blog, no es que te tenga abandonada, es que no se por qué no me deja entrar y se me cierra la pagina. Voy a ponerme con las entradas anteriores. Un besito, Flor!
ResponderEliminar¡Excelente relato!
ResponderEliminarEscribes muy bien.
Cariños desde Mar del Plata,
M e gusto mucho tu historia
ResponderEliminarun beso corazon y feliz semana
fuera vuvuzelas, ya pude entrar y asombrada me entero que dormís desnuda para atrapar mirones.
ResponderEliminarOhhhh!!!! todo lo q se va descubriendo con el tiempo, no sólo pensamientos, sino también el cuerpo.
Está muy lindo el relato y el blog con nueva imagen.
besos
Guau!! me has sorprendido en tu modo de dormir, bien fresquita por cierto.
ResponderEliminarBuuuuuuuuuuu, buuuuuuuuuuu, buuuuuuuu, haría sonar la vuvuzela si fueras mi vecina, jajaja!
Que bonito relato.
ResponderEliminarAmores que siempre se recuerdan por esa forma en la que empezaron.
Me ha gustado mucho.
Besitos
Hola,
ResponderEliminarestoy feliz de pasar por tu blog para decirte que tienes en el mio una entrada referida a la amistad y, si quieres, un sello referido a la misma que fue hecho para compartir...
saludos,
Sergio.
Querida amiga: paso a dejarte mi más sentido pésame en estos momentos por la pérdida tan significativa y sorpresiva que has tenido.
ResponderEliminarUn abrazo
Uhmm sí, creo que los anteriores comentaristas tienen razón, auqneu en la guerra y een el amor todo está permitido!!
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